La Oficina de Cooperación al Desarrollo

La Universidad de Sevilla es consciente de que sus aportaciones a la sociedad deben extenderse más allá de lo meramente académico, y más allá de un ámbito reducido a lo local. Asume con responsabilidad las potencialidades que, como institución de educación superior, posee para la promoción de un desarrollo humano sostenible, que trascienda fronteras y dificultades estructurales. Es conocedora de que, más allá de sus funciones tradicionales, puede y debe abarcar el extraordinario objetivo de fomentar y trabajar por un mundo más solidario y justo.

Su compromiso con la solidaridad sitúa en el punto de mira a los pueblos del mundo excluidos del progreso de la globalización, y parte de su responsabilidad social -y no de una concesión asistencialista-, el empeño por aplacar los efectos negativos surgidos del nuevo orden. Así, admite la deuda contraída y se compromete con la lucha que, compartida con los demás agentes de la cooperación al desarrollo, busca la restitución del poder social de las sociedades que lo han ido perdiendo en el proceso de globalización.

La Universidad de Sevilla trabaja además desde el convencimiento de que las tres funciones tradicionalmente universitarias de formación, investigación y transmisión de valores, hacen que constituya un espacio privilegiado para la cooperación al desarrollo. Tomar conciencia de ello, y emplearlas adecuadamente, cualifica y maximiza los beneficios de la cooperación universitaria al desarrollo. Asimismo, las peculiaridades propias de la cooperación que emana de una institución académica, le dotan de un ámbito de actuación diferencial que posibilita el éxito integral de las acciones solidarias que lleve a cabo.

Por todo ello, y con el objetivo de hacer de la Universidad de Sevilla un referente europeo en actividades de cooperación al desarrollo, se creó la Oficina de Cooperación al Desarrollo en julio de 2008, y se aprobó el I Plan Propio de Cooperación al Desarrollo en septiembre de 2008, situándonos en el grupo de cabeza de las universidades españolas en diversidad de actividades realizadas de cooperación al desarrollo, y en recursos dedicados a la misma.

El II Plan Propio continúa, pues, con el proceso de institucionalización y de dotación de autonomía que, para la cooperación internacional al desarrollo en nuestra Universidad, se iniciara hace algo más de un año con su primera edición. Desde esta perspectiva, ha sido concebido para regir las actividades que, en el ámbito que corresponde, se realizarán durante los cursos académicos 2009-2012. Se trata del posicionamiento de la Universidad en su política de cooperación al desarrollo, abordando aspectos relacionados con qué se quiere hacer, el alcance previsto de las actuaciones, los recursos humanos, materiales y técnicos de que se dispone, así como su puesta al servicio de la comunidad universitaria mediante la publicidad del Plan.

En coherencia con dicho posicionamiento, la Universidad de Sevilla se ha adherido al Código de Conducta de Universidades en Materia de Cooperación al Desarrollo, aprobado por la CRUE en 2006, expresando así su voluntad de adaptar las actuaciones promovidas en este ámbito a los compromisos solidarios establecidos en dicho Código.

Porque la Universidad de Sevilla no podría llevar a cabo, sin la participación de la comunidad universitaria, la tan ambiciosa acción de búsqueda de una certera equidad internacional. Así, su compromiso social con esta causa nace del convencimiento de que éste es compartido por sus miembros, y es emprendido por ellos a través de muy diversas iniciativas solidarias que desean llevar a cabo como parte de su actividad universitaria.